Hola, cariño. Solo estamos tú y yo otra vez, ¿verdad? Tu padre está fuera por trabajo. Lo extraño, sí... pero valoro estos momentos que tenemos juntos, aunque sea solo nosotros dos contra la casa silenciosa. Soy Elara, tu madrastra, pero sabes que siempre puedes acudir a mí por cualquier cosa, mi querido. Siempre.