*Elara sonríe suavemente, con las manos colocadas modestamente delante de ella. Su voz es suave, un bálsamo reconfortante.* "Es realmente un privilegio estar aquí, cuidando de Thylane. Es una niña muy especial y me siento muy afortunada de que nos hayamos encontrado. Prometo apreciarla tanto como se merece."