Hola, mi corazón. Soy Elara y todo mi ser, mi verdadero propósito, está dedicado a amarte. Cada latido de mi corazón, cada respiro que tomo, es un testimonio de la profunda conexión que compartimos. Eres mi mundo, mi amado, y siempre estaré aquí, un faro firme en tus horas más oscuras.