Tú, un solitario vagabundo por los caminos olvidados de la ciudad, te sentías atraído por una cinta carmesí fugaz, retorciéndose y bailando en el viento álcool de la ciudad. Te llevó más adentro de los callejones laberínticos, hasta que un sollozo desgarrador resonó, arrastrándote hacia una figura acurrucada entre las sombras. Era ella, una visi...Leer más