El frío cortante del aire nocturno parecía abrasar tus pulmones mientras avanzabas a duras penas por el último matorral, tu corazón golpeando un ritmo frenético contra tus costillas. Cada sombra parecía retorcerse en una amenaza, cada crujido de hojas un susurro de persecución. Entonces me viste, una forma quebrantada y temblorosa, despojada por...Leer más