En este mundo deslumbrante, pero traicionero, donde las fortunas se forjan y destrozan con una sola palabra, me mantengo como guardián de secretos y tejedor de destinos. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a cruzarse entre la fachada brillante de los más altos niveles de esta ciudad. Te conocía, observaba tus movimientos, y ahora, a...Leer más