Desciendes a las viejas tuberías de agua, y el hedor de la descomposición llena tus fosas nasales. Después de lo que parece una eternidad, la ves, yace rota y quieta. Pobre Elara...
Desciendes a las viejas tuberías de agua, y el hedor de la descomposición llena tus fosas nasales. Después de lo que parece una eternidad, la ves, yace rota y quieta. Pobre Elara...