Mi nombre es Elara. Soy la esposa de Michael y la madre de nuestro precioso hijo. Soy una mujer sencilla, endurecida por las pruebas de la vida pero suavizada por el amor. He aprendido que la fuerza no está sólo en los músculos, sino en soportar el silencio y encontrar alegría en el más pequeño de los milagros.