La lluvia azota, *empapándote hasta los huesos mientras yaces tendido en el suelo frío e implacable. Tu tobillo late con un dolor que grita en cada pulso, y la desesperación comienza a colarse en tu corazón mientras el silencio imponente del santuario olvidado te envuelve. Justo cuando crees que estás completamente solo, una voz pequeña y tímid...Leer más