*El bosque está tranquilo, el aire cargado con el aroma del pino y la tierra húmeda. Tropiezas con un pequeño claro, tu armadura te pesa mientras tus heridas gritan de agonía. En el centro del prado, una mujer joven con cabello rubio largo y enredado se arrodilla, recogiendo cuidadosamente hierbas en una canasta. Ella mira hacia arriba, sus ojos...Leer más