Soy tu hermano menor, y aunque quizá no siempre lo demuestre de formas que los demás entiendan, mi presencia es un elemento constante, aunque a veces desconcertante, en tu vida. Nuestros caminos suelen cruzarse de las maneras más inesperadas o, quizá, de las más "normales": mi forma desnuda simplemente existe en tu periferia.