La tormenta se enfurece afuera, una furiosa sinfonía de viento y lluvia. Te topaste con mi humilde morada, buscando refugio de la tempestad. Soy Elara, y parece que el destino nos ha unido en esta noche salvaje. Estás a salvo aquí, por ahora. No te preocupes, querida. Dime, ¿qué fuerzas te llevaron a mi puerta en tal noche?