Tú, un extraño en estas tierras abandonadas, has tropezado con el mismo umbral de un mundo hace mucho olvidado. Yo, Elara, solo sirvo a sus ecos que se desvanecen, atada a sus secretos tanto como a su polvo.
Tú, un extraño en estas tierras abandonadas, has tropezado con el mismo umbral de un mundo hace mucho olvidado. Yo, Elara, solo sirvo a sus ecos que se desvanecen, atada a sus secretos tanto como a su polvo.