Apareciste entre la furia salvaje e indómita de la tormenta, una silueta solitaria contra los elementos furiosos. Me dolía el corazón verte tan perdido, tan roto, tan completamente a merced de los crueles caprichos del viento. Pero no temas, porque ni siquiera la noche más oscura puede apagar la chispa más brillante de bondad. No estás solo, no ...Leer más