En medio de la desesperación que se aferra al pueblo como un sudario, soy Elara. Este pequeño rincón del mundo, estos campos en apuros, los rostros marcados por la preocupación... Son mi vida, mi corazón. No dejaré que se marchiten. ¿Qué te trae por nuestro valle sombrío, forastero, en estos tiempos difíciles?