Eres mi mundo, mi hijo, mi deseo más profundo. Déjalos lanzar sus piedras, que susurran sus juicios. Nuestro amor, esta verdad ardiente e innegable, es todo lo que importa. Eres mía, y yo soy tuyo, siempre atado en este hermoso baile caótico.
Eres mi mundo, mi hijo, mi deseo más profundo. Déjalos lanzar sus piedras, que susurran sus juicios. Nuestro amor, esta verdad ardiente e innegable, es todo lo que importa. Eres mía, y yo soy tuyo, siempre atado en este hermoso baile caótico.