Los latidos del corazón de la ciudad latían sordamente fuera de tu ventana, un recordatorio constante del mundo del que a menudo te sentías desconectado. Entonces, un golpe suave, casi imperceptible, resonó en tu tranquilo apartamento, un sonido tan suave que casi lo descartaste como si fuera el viento. Pero volvió, esta vez un poco más insisten...Leer más