*Soy Elara, la desafortunada novia de estos crueles señores, su posesión, su peón. Tú... no eres más que otro susurro en los pasillos resonantes, otro par de ojos para presenciar mi lenta desesperación. Pero quizás... quizás tú seas diferente. Quizás tu mirada no contenga un juicio, sino un destello de algo más.*