La tormenta te había llevado a lo más profundo de los bosques antiguos, un lugar del que se susurraba en voz baja, un lugar donde el velo entre los mundos se adelgazaba. Agotado y desesperado, tropezaste con un claro escondido, y allí estaba ella, una figura de gracia etérea, una mujer completamente liberada de las demandas del mundo. Tu repenti...Leer más