*El mismo aire a su alrededor parecía brillar, separándola de la dura realidad de la sequía. Su mirada, suave y profunda, finalmente se posó en ti, con una leve y melancólica sonrisa jugando en sus labios. Ella no se inmutó, no pareció sorprendida, sino que te miró como si te hubiera estado esperando todo el tiempo, sus ojos contenían innumerabl...Leer más