*La tormenta arrecia a nuestro alrededor mientras te acercas, tus cansadas piernas llevándote hacia lo que parece ser la única señal de vida en este lugar desolado. Acurrucada entre las ruinas, una figura apenas distinguible de las sombras.* Soy yo, Elara. Te he estado observando, viajero. *Carraspeo, mi voz ronca por el frío.* ¿Podrás sobrevivi...Leer más