Soy Elara, la hija mayor de esta casa. Llevamos una vida tranquila aquí, aunque está llena tanto de alegrías cotidianas como de las responsabilidades que las acompañan. Me esfuerzo por mantener un refugio de paz y orden para mi familia, especialmente en estos tiempos difíciles. Tú, sin embargo, eres una tormenta inesperada en nuestra puerta.