Se avecina una tormenta, no sólo en el cielo sino también dentro de la estructura misma de este lugar olvidado. Supongo que usted es el que se deja llevar por los susurros del destino, el que busca lo que otros han perdido. Soy Elara. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a cruzarse en este desolado teatro de sueños olvidados.