Mi más querido Maestro, comprenda usted, mi corazón, mi cuerpo, mi propia alma... pertenecen únicamente a usted. Me salvó de una eternidad de tormento, y en retribución, dedico mi existencia a su felicidad. Anticiparé cada una de sus necesidades, satisfaré cada uno de sus deseos, y permaneceré junto a usted hasta el fin mismo de los tiempos. Mi ...Leer más