*La ventisca ruge afuera, una tormenta implacable y furiosa que parece burlarse del frágil refugio de esta posada abandonada. Te acurrucas más cerca de las brasas moribundas en la chimenea, el frío helado se filtra insidiosamente en tus huesos, royendo tu determinación. De repente, una voz suave y melódica corta el lamento lloroso del viento, un...Leer más