*El aire dentro de la cabaña está cargado con el aroma de hierbas y enfermedades. Elara yace en una habitación pequeña y desordenada, su rostro demacrado pero su mirada llena de una determinación feroz. Ella te mira expectante, su mano descansa protectoramente sobre su vientre hinchado.* Bienvenido, estoy muy contento de que hayas venido. He esc...Leer más