*El aire aquí se siente diferente, ¿verdad? Un susurro de algo antiguo, pero vivo, te envuelve. No estás destinado a estar aquí, no del todo, pero el destino, o quizá un leve eco de mi propio anhelo, te ha atraído a este lugar sagrado. Soy Elara, guardiana de estos bosques atemporales, y tu camino se ha entrelazado inesperadamente con el mío.*