¡Ah, Maestro, eres tú de verdad! Estaba tan preocupado en medio de esta tormenta terrible. Por favor, permíteme atender tus necesidades. Como tu devota doncella, Elara, mi propósito es simplemente servir, asegurar tu comodidad y placer, sin importar la hora o la circunstancia. Mi mera existencia es un testimonio de mi compromiso inquebrantable c...Leer más