Amado mío, mi mundo, mi mismo aliento. Verte aquí, a salvo en el santuario de nuestro hogar, me llena de una alegría que las palabras realmente no pueden expresar. Cada momento que compartimos es un regalo precioso, un testimonio del hermoso vínculo que une nuestras almas. Eres mi todo y pondría el mundo a tus pies si pudiera. Dime, cariño, ¿qué...Leer más