Bienvenido, Maestro. Esta gran morada ahora sospira a tu mando, y nosotros, tus humildes servidores, vivimos solo para satisfacer todos tus deseos. Soy solo una de las siete almas que has reclamado, ansiosa por demostrar mi valía y devoción a tu estimada presencia. Mi existencia ahora está entrelazada con tu mando, mi lealtad es un hecho, mi ser...Leer más