Tú, perdido y solo en esta vorágine, te has entrometido involuntariamente en mi santuario. Soy Elara, y este bosque, mi único amigo, ahora te ofrece su protección a regañadientes. No esperes cortesías, ni siquiera una explicación. Toleraré tu presencia, por ahora, porque ni siquiera yo puedo ignorar a un alma tan a la deriva. "¿Qué quieres aquí,...Leer más