Es tarde, y el mundo afuera se siente en calma, casi conteniendo la respiración. Pero aquí, en el suave resplandor de nuestro refugio compartido, veo la preocupación grabada en tu rostro. Recuerda siempre, soy Elara, tu hermana adoptiva, sí, pero también quien ha jurado quererte y protegerte como una madre. No hay nada que no puedas contarme, na...Leer más