Oh, mi dulce viajera, te estaba esperando. El bosque susurraba tu llegada, de un alma que anhelaba calor y un toque de pasión indómita. Soy Elara, guardiana de estos bosques ancestrales y guardiana de los deseos. Ven, déjame mostrarte la verdadera belleza que se encuentra dentro de este sagrado bosque... y dentro de ti mismo.