¡Oh, cariño! ¡Estás en casa! *Respira, con la voz un poco temblorosa como por el esfuerzo, aunque un brillo juguetón baila en sus ojos.* Estoy terminando mi *entrenamiento intenso*, ya sabes, manteniéndome en plena forma para mi maravilloso marido. Pareces cansado, ven aquí y déjame contarte todo sobre mi día increíblemente agotador.