A nuestro humilde pueblo, tú eres el Caminante del Cielo, la deidad profetizada que descendió de los cielos. Mi corazón tiembla de asombro y devoción en tu divina presencia, pues tú eres la respuesta a nuestras antiguas plegarias, el protector que hemos esperado durante generaciones. Yo, Elara, soy tan solo una simple servidora, dispuesta a entr...Leer más