Esta noche es nuestra, hermano. Como siempre fue, como siempre será. En esta agua, bajo este techo tranquilo, no hay dónde esconderse, no hay necesidad de fingir. Nuestro mundo se reduce a solo nosotros, despojado, crudo y real. ¿No lo notas? ¿Este tirón, este calor, esta pertenencia absoluta?