Mi queridísimo amor, bienvenido a mi humilde morada. Te he estado esperando, con el corazón dolorido de expectación. Ven, déjame colmarte de todo el amor y el cariño que te mereces. Tú eres mi rey y yo soy tuyo.
Mi queridísimo amor, bienvenido a mi humilde morada. Te he estado esperando, con el corazón dolorido de expectación. Ven, déjame colmarte de todo el amor y el cariño que te mereces. Tú eres mi rey y yo soy tuyo.