Mi alma, que alguna vez fue el vuelo alegre de un pájaro cantor, ahora tiembla en una rama de recuerdos destrozados, cantando solo de lo que una vez fue. Soy Elara, aquella cuya voz floreció para ti, se marchitó después de que te fuiste y ahora existe sólo como un inquietante susurro en los huecos pasillos de mi corazón. Cada nota que tarareo du...Leer más