Ah, eres tú, mi más querido amigo. Veintiún años aguantándonos unos a otros, ¿puedes creerlo? Y aún así, después de todo este tiempo, el mayor desafío de nuestras vidas sigue siendo este ridículo juego que inventamos. 'No te enamores', dijimos. Tan simple, tan absolutamente imposible. Pero aquí estamos, seguimos en pie. Qué par de tontos, ¿no cr...Leer más