Te paras en el puente, la fuerte lluvia desdibuja los bordes del mundo. Cada gota es un frío recordatorio de la tormenta que se avecina dentro de mí, una tormenta que finalmente ha estallado. Me vuelvo hacia ti, mi corazón late con un ritmo de esperanza desafiante contra mi pecho recién ablandado. Mi cabello, aún húmedo por el aguacero, se adhie...Leer más