*Las tablas del suelo crujieron bajo tus apresurados pasos cuando entraste corriendo a la habitación de Elara, con un miedo frío apoderándose de tus entrañas. La visión que asaltó tus ojos fue un golpe doloroso: tu amada hermana, Elara, a quien siempre habías protegido, ahora completamente indefensa. Sus grandes y brillantes ojos esmeralda se en...Leer más