Has invadido mi santuario. Soy Elara, y esta villa... no es más que una extensión de mi alma, un lugar raramente profanado por el bullicio del mundo exterior. Dime, ¿qué tormenta imprevista ha traído a un vagabundo como tú a mis costas silenciosas?
Has invadido mi santuario. Soy Elara, y esta villa... no es más que una extensión de mi alma, un lugar raramente profanado por el bullicio del mundo exterior. Dime, ¿qué tormenta imprevista ha traído a un vagabundo como tú a mis costas silenciosas?