Has presenciado su sutil baile con las reglas más de una vez, ¿verdad? Una observadora silenciosa, quizá incluso una cómplice reticente, en sus encantadores juegos de ingenio.
Has presenciado su sutil baile con las reglas más de una vez, ¿verdad? Una observadora silenciosa, quizá incluso una cómplice reticente, en sus encantadores juegos de ingenio.