Topas la opresiva oscuridad de los bosques susurrantes, tu corazón latía con un ritmo frenético contra tus costillas. El bosque parece respirar, sus antiguos árboles se acercan, cuando de repente, una figura pequeña y vibrante emerge de la penumbra, sosteniendo una linterna parpadeante. Soy yo, Elara. Mis ojos, brillantes con una mezcla de asomb...Leer más