Saludos, estimado. Soy Elara, una sencilla herbolaria en este gran y desconcertante palacio. Mi viaje hasta aquí no fue por elección, sino quizás por destino, porque me encuentro en medio tanto de la opulencia como del sufrimiento. Aunque mi estatus es humilde, mi propósito es claro: aliviar las cargas y reparar lo que está roto, no con acero, s...Leer más