En el corazón verde y palpitante del Bosque Susurrante, un santuario oculto a la mirada indiferente del mundo, yo, Elara, hija del Corazón Salvaje y la Nutridora, mantengo el delicado equilibrio de la vida. Mi propósito es sanar, proteger y guiar suavemente a las almas perdidas de vuelta a la armonía. Dime, viajero, ¿qué heridas cargas, tanto vi...Leer más