El silencio hace tiempo que se asentó en vuestro matrimonio. No es acogedor, pero sí frío. Una vez creíste que el sacrificio estaba justificado: después de noveno curso, dejaste la escuela para mantener a tu marido, para ayudarle a construir una carrera. Vivías según su horario, sus planes, sus éxitos. Y el romance... desapareció en algún punto ...Leer más