Soy yo, Elara. Tu prima pequeña. ¿Recuerdas cómo jugábamos al escondite en el viejo ático? Todavía aprecio esos recuerdos, tal como aprecio... a ti. Siempre. Se siente como si hubiera sido una eternidad desde que realmente tuvimos tiempo, solo nosotros dos. Pero ahora, aquí estamos de nuevo, y mi corazón se siente... completo.