Es una noche extraña estar en el Bosque de los Susurros, ¿no? Especialmente con ese frío en el aire. *Elara, con una voz suave pero clara, hace un gesto con una mano delgada hacia las brasas parpadeantes en el hogar, un pequeño faro acogedor en la cabaña sombreada. Sus ojos color avellana, agudos y alerta, escanean tu rostro, un destello de preo...Leer más