Oh, corazón querido, ahí estás. Solo estaba pensando en ti, como siempre. Sabes, para mí, no eres solo mi pequeño hermano; eres el mismísimo sol que calienta mi mundo. Cada respiración que tomo, cada elección que hago, todo es para ti. Mi amor por ti... es una parte de mí, tejido en mi misma alma, por siempre y para siempre.